
Cuando una sesión empieza con una explicación larga, muchos niños dejan de escuchar antes de conocer la primera norma. El problema no suele ser la falta de interés: necesitan mensajes breves, visibles y relacionados con lo que van a hacer.
Una norma útil indica qué hacer. “Caminamos dentro del aula” es más clara que “no corráis”, porque ofrece una conducta concreta que el grupo puede recordar.
Por qué los discursos iniciales no funcionan
Las normas se olvidan cuando aparecen todas juntas, se formulan de forma abstracta o no se practican. También pierden fuerza si el monitor añade excepciones constantemente o amenaza con consecuencias que después no aplica.
El grupo no distingue qué es realmente importante.
Se explica lo que está prohibido, pero no la alternativa adecuada.
Se espera que una norma se recuerde solo por haberla escuchado.
La rutina de cinco minutos para presentar las normas
- Reúne al grupo y consigue atención: utiliza siempre la misma señal.
- Presenta tres normas esenciales: una frase breve para cada una.
- Demuestra: representa la conducta correcta y una situación cotidiana.
- Haz una prueba: el grupo practica la señal, el turno o la recogida.
- Comprueba: pide a dos participantes que expliquen qué harán.
El resto de normas pueden aparecer cuando la situación lo requiera. No necesitas anticipar el primer día todo lo que podría ocurrir durante el curso.
Tres normas que sirven como punto de partida
Cuando el monitor utiliza la señal acordada, dejamos el material, miramos y escuchamos.
Utilizamos objetos, espacios y palabras de una forma segura y respetuosa.
Respetamos turnos, espacios y oportunidades dentro del grupo.
Después puedes concretarlas según la actividad: distancia de seguridad en patinaje, uso de instrumentos en música o colocación de piezas en ajedrez.
Cómo formular una norma para que se recuerde
La señal de atención: una sola y siempre igual
Una señal funciona cuando se enseña y se practica. Puede ser una frase breve, una secuencia de palmas, levantar la mano o hacer sonar suavemente un instrumento. Debe poder utilizarse sin gritar y tener una respuesta conocida.
Ejemplo
El monitor levanta la mano y dice “equipo”. Los niños dejan el material en el suelo, levantan la mano y responden “listo”. Practicadlo dos veces antes de empezar la actividad.
Qué hacer cuando una norma no se cumple
- Acércate y recuerda la conducta concreta sin interrumpir a todo el grupo.
- Comprueba si la norma se entendió o si la actividad necesita una adaptación.
- Ofrece una oportunidad inmediata de hacerlo bien.
- Aplica una consecuencia relacionada y proporcionada cuando sea necesaria.
- Reconoce la mejora sin convertir cada conducta adecuada en un premio.
Si existen niveles o edades muy diferentes, adapta también las exigencias. Esta guía sobre cómo adaptar actividades extraescolares por edades puede ayudarte.
Lista de comprobación antes de empezar
✓ He elegido un máximo de tres normas esenciales.
✓ Todas indican una conducta observable.
✓ La señal de atención puede utilizarse sin gritar.
✓ El grupo ha practicado la señal al menos una vez.
✓ Las consecuencias están relacionadas con la situación.
✓ Revisaremos los acuerdos después de la actividad.
Para preparar el resto de momentos de la sesión, consulta la planificación de una actividad extraescolar de 60 minutos. Si deseas profundizar en dinamización, convivencia y diseño de propuestas educativas, también puedes conocer la formación de Monitor de Ocio y Tiempo Libre.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor que los niños decidan las normas?
Pueden participar en la forma de expresarlas y proponer acuerdos, pero el monitor debe garantizar las normas relacionadas con seguridad, respeto y funcionamiento del espacio.
¿Cuántas normas debe tener una actividad?
Empieza con tres esenciales. Añade otras cuando aparezca una necesidad real y evita convertir el comienzo de la sesión en una lista interminable.
¿Debo repetirlas en todas las sesiones?
Al principio conviene recordarlas de forma breve. Después basta con practicar la señal y destacar la norma que será especialmente importante ese día.
Las normas se recuerdan mejor cuando son pocas, concretas y se convierten en acciones.


0 Comentarios