El método Singapur, las matemáticas y los juegos de mesa

El Método Singapur, las matemáticas y los juegos de mesa

Una excelente forma de enseñar es mediante actividades lúdicas, tanto niños como adultos prefieren aprender mediante juegos y entretenimiento antes que aprender de la forma tradicional.  De allí, la necesidad de cambiar el sistema educativo y actualizarlo a los avances sociales, mediante métodos que se centra en el estudiante y sus necesidades y no en la complejidad de la enseñanza, para lo cual existe el Método Singapur, que un método para enseñar matemática y para aprender jugando o mediante acciones cotidianas.

En el caso de los niños, nada mejor que sentarse a enseñarles mediante juegos, especialmente los juegos de mesa son muy productivos y excelentes herramientas de enseñanza que tanto como los padres y los docentes, pueden utilizar para facilitar el proceso de aprendizaje de los niños en diferentes niveles educativos.

El Método Singapur y los juegos de mesa

El Método Singapur puede aplicarse mediante los juegos de mesa, de hecho, es una forma muy interesante de aplicarlo, pues además de permitirle al docente o a la familia pasar tiempo juntos, es una herramienta que sirve para desarrollar habilidades sociales en los niños.

Así que nada mejor que aprender-jugando, para ello, es necesario que el docente sepa elegir el juego de mesa, existen unos juegos que contienen números, letras, colores formas, estos inclusos pueden ser hechos a mano por los docentes con ayuda de los padres y alumnos.

Cómo funcionan los juegos de mesa con el Método Singapur

Los juegos de mesa a elegir para enseñar matemática tendrán que permitir que: los estudiantes lean y reconozcan números, que puedan realizar agrupaciones, que puedan percibir visualmente las diferentes formas bidimensionales o tridimensionales, debe permitirle reconocer los colores y sus combinaciones, como también, debe permitirle al estudiante ejecutar coordinación manual y visual en el juego.

Ahora bien, los juegos de mesa a usar no necesariamente deben ser académicos, también pueden ser recreativos, como un rompecabezas, juegos de memoria y juegos que permitan la interacción con los demás compañeros.

La motivación de los juegos de mesa

Otro factor positivo de los juegos de mesa para el aprendizaje de las matemáticas y de cualquier otra asignatura que plantee problemas, es que, genera en los estudiantes el espíritu competitivo y de ganador, ya que, se les enseña a no darse por vencido tan fácilmente, especialmente en un problema de matemática donde es fácil frustrase por no obtener la respuesta correcta, pero, estos juegos los motivan a seguir y a no rendirse hasta obtener la solución acertada.

A medida que los niños crecen, tienen habilidades de pensamiento más sofisticadas, así que, los juegos de mesa deben convertirse en acciones más complejas con el paso del tiempo, para que el estudiante no se aburra, es más, a cierta edad,  los niños pueden preferir juegos más desafiantes como el ajedrez, que requieren de mayor capacidad cognitiva y que también pueden ser una excelente actividad que ayuda a desarrollar la habilidad mental-matemática y la capacidad de razonamiento lógico fundamental para el desarrollo y resolución de problemas matemáticos.

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